El RCD Mallorca atraviesa una temporada marcada por la irregularidad, ubicado en el puesto 16 con 12 puntos y un balance que evidencia tanto sus dificultades defensivas como ciertos destellos de solidez, especialmente cuando juega en casa. Aunque sus números —3 victorias, 3 empates y 7 derrotas, con una diferencia de goles de 13:20— muestran un camino complejo, el equipo ha dejado claro que tiene capacidad para competir. Su reciente derrota 1-2 ante el Villarreal subraya la urgencia de corregir errores y alejarse de la zona baja de la tabla. Bajo la dirección de Jagoba, los mallorquinistas combinan momentos de buen juego con lapsos de desconexión que afectan su regularidad; aun así, sus últimos cinco encuentros, con 2 triunfos, 1 empate y 2 caídas, demuestran que el potencial está presente. Si logran estabilizar su rendimiento y mantener la competitividad mostrada en sus mejores partidos, podrán aspirar a sumar puntos claves y consolidar su permanencia en la élite del fútbol español.
CA Osasuna atraviesa un momento delicado en la temporada, ocupando el puesto 17 con 11 puntos y mostrando un rendimiento marcado por las dificultades, especialmente lejos de su estadio, donde aún no ha conseguido ganar tras sumar solo un empate y seis derrotas. Con un registro global de 3 victorias, 2 empates y 8 caídas, además de una diferencia de goles de 10:16, el equipo evidencia problemas tanto en la generación ofensiva como en la solidez defensiva. Su reciente derrota por 1-3 ante la Real Sociedad no solo incrementó la presión, sino que también puso en evidencia la necesidad urgente de una reacción. Bajo la dirección de Alessio Lisci, Osasuna intenta frenar la mala dinámica, aunque sus últimos cinco encuentros —con apenas una victoria— muestran lo complejo del desafío. Para aspirar a un resultado favorable frente al Mallorca, el conjunto rojillo deberá mejorar su eficacia de cara al gol y encontrar soluciones tácticas que les permitan recuperar confianza y estabilidad en su juego.
