El Girona FC atraviesa una etapa complicada en la Primera División, donde se ubica en la 18ª posición con 11 puntos, producto de un balance discreto de 2 victorias, 5 empates y 6 derrotas que evidencia la dificultad del equipo para consolidar una línea de rendimiento estable. Su desempeño en Montilivi ha sido irregular, con 2 triunfos, 2 empates y 3 caídas, mostrando capacidad competitiva pero también altibajos importantes. En sus últimos cinco partidos en todas las competiciones, el conjunto dirigido por Míchel ha mostrado una ligera mejoría con 2 victorias, 2 empates y solo 1 derrota, destacando el empate 1-1 frente al Real Betis como visitante, un resultado que confirma su capacidad para sumar en escenarios exigentes. No obstante, su diferencia de goles de 12 a favor y 25 en contra refleja claros problemas defensivos, un factor que podría ser decisivo ante un rival de la talla del Real Madrid.
El Real Madrid llega a este encuentro como sólido líder de la Primera División con 32 puntos, producto de un imponente registro de 10 victorias, 2 empates y solo 1 derrota, cifras que reflejan el dominio que ha impuesto el equipo de Xabi Alonso a lo largo de la temporada. Su diferencia de goles de 28 a favor y 12 en contra confirma tanto su potencia ofensiva como su solvencia defensiva, mientras que su desempeño fuera de casa —con 4 triunfos, 2 empates y únicamente una caída— demuestra su capacidad para competir con autoridad incluso en los escenarios más exigentes. Aunque viene de un 2-2 ante el Elche CF en liga, este resultado no empaña su gran forma, reforzada por su reciente victoria 4-3 frente al Olympiakos en competiciones europeas, un duelo que volvió a evidenciar la calidad y profundidad ofensiva del plantel. Bajo la gestión de Xabi Alonso, el Madrid ha logrado un equilibrio ideal entre experiencia y juventud, consolidándose como un rival temible en cualquier contexto competitivo.
