El Celta de Vigo afronta este compromiso desde la duodécima posición de la tabla con 16 puntos, producto de un registro de tres victorias, siete empates y tres derrotas, acompañado de una diferencia de goles de 16 a favor y 18 en contra. Aunque su rendimiento reciente ha mejorado, su desempeño como local sigue siendo una deuda importante, ya que todavía no ha conseguido una victoria en casa esta temporada, acumulando cinco empates y dos derrotas en Balaídos. En sus últimos cinco encuentros de liga, el equipo ha mostrado una clara evolución con tres triunfos, un empate y solo una derrota, destacando su reciente victoria por 1-0 ante el Deportivo Alavés. No obstante, su panorama general se ve ligeramente ensombrecido por dos caídas en otras competiciones, incluida una derrota por 2-3 frente al Ludogorets Razgrad, lo que evidencia que aún debe trabajar en la regularidad para consolidar su buen momento en el torneo doméstico.
El Espanyol Barcelona atraviesa una campaña estable que lo ubica en la sexta posición de la Primera División con 21 puntos, respaldado por un balance de seis victorias, tres empates y cuatro derrotas, además de un registro goleador equilibrado con 17 tantos a favor y 16 en contra. Su desempeño como visitante, con una victoria, dos empates y dos derrotas, muestra cierta fragilidad fuera de casa, aunque no compromete su competitividad general. En liga, el equipo llega en buena dinámica tras sumar tres triunfos en sus últimos cinco encuentros, destacando su reciente victoria por 2-1 ante el Sevilla FC, un resultado que confirma su capacidad para imponerse ante rivales exigentes y mantener vivas sus aspiraciones de pelear por puestos destacados en la clasificación.
