El Atlético de Madrid llega a este encuentro atravesando un momento sobresaliente, instalado en la cuarta posición con 28 puntos y respaldado por un rendimiento que combina solidez defensiva y eficacia ofensiva, tal como reflejan sus 8 victorias, 4 empates y solo 1 derrota, además de una diferencia de goles de 25:11. Su fortaleza en el Metropolitano ha sido especialmente notable, con seis triunfos y un empate que lo mantienen invicto en casa, mientras que su más reciente victoria liguera por 1-0 ante el Getafe confirma su estabilidad competitiva. A esto se suma una racha impecable de cinco triunfos consecutivos en todas las competiciones, incluida una valiosa victoria por 2-1 frente al Inter de Milán en la Champions League, que evidencia el gran estado de forma del equipo. Bajo la dirección de Diego Simeone, el Atlético ha consolidado su característico estilo de disciplina táctica, defensa compacta y transiciones rápidas, atributos que le han permitido brillar tanto en el torneo doméstico como en el escenario europeo.
El Real Oviedo atraviesa un momento muy delicado en la Primera División, ubicado en el último puesto con apenas 9 puntos tras una campaña marcada por la falta de contundencia en ataque y serias fragilidades defensivas, como muestra su diferencia de goles de 7:20. Con solo 2 victorias, 3 empates y 8 derrotas, y un discreto rendimiento como visitante —1 triunfo, 1 empate y 4 caídas—, el equipo no logra encontrar regularidad ni ritmo competitivo. Su reciente 0-0 ante el Rayo Vallecano, aunque evita una nueva derrota, aporta poco a su lucha por salir del fondo de la clasificación. Bajo la conducción de Carrión, Oviedo ha buscado alternativas tácticas para revertir su situación, pero la falta de eficacia ofensiva y las reiteradas desatenciones atrás siguen siendo los principales obstáculos que el técnico debe resolver para aspirar a una recuperación real.
